Mecánica básica que todo viajero en rodante debería saber
No necesitás ser mecánico. Pero hay diez cosas que, si sabés hacerlas, pueden salvarte de una situación muy incómoda en el medio de la nada.
(0)Después de cinco años rodando y tres episodios que podrían haber terminado muy mal, aprendí que la diferencia entre un viaje que sale bien y uno que se convierte en una pesadilla no suele estar en la suerte. Está en el conocimiento preventivo.
No hablo de saber cambiar una caja de velocidades. Hablo de diez cosas básicas que cualquier persona puede aprender en un fin de semana y que en la ruta valen lo que no tiene precio.
1. Cambiar una rueda
Parece obvio. La mayoría no sabe hacerlo en su vehículo específico. ¿Dónde está el gato? ¿Qué capacidad tiene? ¿Dónde van los puntos de apoyo para no romper el chasis? ¿La rueda de auxilio tiene la misma presión que necesita?
Practica esto en tu cochera antes de salir. Una vez. Solo una. Después sabés.
2. Controlar los niveles
Aceite de motor, refrigerante, líquido de frenos, agua de batería (si es convencional), líquido de dirección hidráulica. Todos tienen nivel mínimo y máximo. Todos se revisan con el motor frío.
Frecuencia recomendada en viaje: aceite y refrigerante, cada 1.000 km o cada vez que cargás combustible. El resto, semanalmente.
3. Leer los indicadores del tablero
Hay tres luces que nunca podés ignorar: temperatura del motor (termómetro), presión de aceite (aceitera) y batería (batería). Si cualquiera de estas enciende mientras manejás, parás. No en el próximo pueblo: parás.
Las demás luces de advertencia tienen distintos grados de urgencia. Aprendé a reconocerlas en el manual de tu vehículo. Sí, el manual que nunca abriste.
4. Diagnosticar una batería descargada
La batería descargada es la causa más frecuente de que un vehículo no arranque. Síntomas: el motor da vueltas lento o no da vueltas, los indicadores están apagados o muy tenues, la bocina suena débil.
Solución: pasacorriente. Tenés que tener cables en el vehículo y saber cómo conectarlos: rojo a rojo (positivo), negro a negro (negativo), primero el vehículo dador, después el receptor. Arrancan con el motor dador funcionando 5 minutos antes.
5. Cambiar un fusible
Los fusibles protegen los circuitos eléctricos del vehículo. Cuando algo eléctrico deja de funcionar (una luz, la radio, las ventanas eléctricas), antes de llamar al mecánico: revisá los fusibles. La caja suele estar en el tablero o bajo el capó; el manual te dice cuál es cuál.
Los fusibles tienen un número (amperaje). Siempre se reemplaza por uno del mismo número. Nunca con un número mayor.
6. Sellar una pérdida menor con cinta americana o epoxi
No es la solución definitiva. Es la solución que te permite llegar al mecánico. Pérdidas menores de mangueras, fisuras pequeñas en plásticos, grietas en recipientes no a presión: la cinta americana y la masilla epoxi bicomponente (se mezclan en partes iguales) son recursos de emergencia que funcionan.
7. Revisar y calibrar la presión de los neumáticos
Los neumáticos con presión incorrecta consumen más combustible, se desgastan irregularmente y comprometen el frenado. La presión correcta está en el manual y generalmente también en una etiqueta en el marco de la puerta del conductor.
Frecuencia en viaje: cada vez que cargás nafta, si la estación tiene medidor. Una vez por semana como mínimo.
8. Reconocer un sonido anormal
El vehículo habla. Los ruidos son síntomas. Algunos sos comunes:
Golpeteo rítmico al acelerar que desaparece al soltar: detonación, problema de combustible o avance. Chirrido al frenar: pastillas de freno al límite. Ruido de rodamiento (como bolitas) que aumenta con la velocidad: rulemán de rueda. Golpe en el frente al pasar un pozo: amortiguador o barra estabilizadora.
Ninguno de estos es emergencia inmediata. Todos requieren revisión antes del próximo viaje largo.
9. Saber dónde está el corte de combustible de emergencia
Muchos vehículos, especialmente los más modernos, tienen una válvula de corte de combustible de emergencia que se activa ante un impacto. En algunos Ford, está detrás del tapizado del baúl. Si el motor no arranca después de un golpe, buscá esta válvula.
10. Llevar el kit correcto
Todo lo anterior es más fácil con las herramientas correctas. Kit mínimo recomendado:
Llaves combinadas del 10 al 22. Destornilladores plano y Phillips. Alicates. Fusibles de repuesto de todos los amperajes del vehículo. Multímetro básico (aprender a usarlo toma 30 minutos en YouTube). Cables de pasacorriente. Cinta americana y epoxi bicomponente. Dos litros de aceite de la especificación correcta. Un litro de refrigerante. Linterna y guantes de trabajo.
Peso total: unos 8 kilos. Espacio: una caja de herramientas mediana. Valor en la ruta: incalculable.
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